La digitalización sigue avanzando en el ámbito laboral y, a falta de su aprobación en el Congreso de los Diputados, a partir del 1 de enero de 2026 todas las empresas en España estarán obligadas a implementar un registro de jornada digital, sustituyendo el tradicional método en papel y garantizando un control más preciso de la jornada laboral. Con el Registro de Jornada Digital Obligatorio, ¿está tu empresa preparada para el cambio?
Con la entrada en vigor de esta normativa, todas las empresas deberán cumplir su obligación de llevar, de forma detallada, el registro de jornada de cada uno de sus trabajadores, indicando la identidad del trabajador, la hora de inicio y finalización de su jornada, así como la duración de sus pausas.
¿Cuál es el objetivo del Gobierno con el Registro de Jornada Digital?
El objetivo del Gobierno con esta medida es claro: evitar horas extraordinarias que no son remuneradas, garantizando que los trabajadores perciban el salario correspondiente a las horas dedicadas. Además, no es casualidad que este cambio normativo esté acompañado de un avance tecnológico ya que, gracias a esta digitalización, Inspección de Trabajo podrá acceso de forma inmediato a los datos de cada trabajador y empresa, verificado que no se cometan posibles irregularidades, fraudes o excesos de jornada. Del mismo modo, los propios trabajadores podrán verificar que su jornada se registra de manera correcta y sin posibles modificaciones.
¿Qué ocurre con las empresas que no cumplan con el Registro de Jornada Digital?
La respuesta es evidente, esas empresas deberán hacer frente a sanciones económicas que varían en función de la gravedad de la infracción, así como inspecciones de trabajo más rigurosas.
Estas infracciones se pueden calificar como leve, grave o muy grave:
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Infracciones leves. No registrar correctamente la jornada de algún empleado, sin que ello le genere un perjuicio importante ni intención de ocultar información, conllevará sanciones de entre 60 y 625 euros.
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Infracciones graves. No registrar de forma sistemática la jornada, afectando a un grupo de trabajadores, o manipular los registros para evitar pagar horas extraordinarias, conllevará sanciones de entre 625 y 6.250 euros.
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Infracciones muy graves. Manipular intencionadamente los registros de jornada, evadiendo responsabilidades fiscales y laborales, afectando a los derechos de los trabajadores, conllevará sanciones de entre 6.251 y 187.515€.
Ante este nuevo escenario, es fundamental que las empresas se preparen con tiempo, adoptando soluciones digitales adecuadas que les permitan cumplir con la normativa y evitar sanciones. Si necesitas más información sobre cómo adaptar tu empresa al registro de jornada digital, en BLOEM podemos ayudarte a analizar las mejores opciones según tu situación.
Celia Marqués
Área Administración – Laboral